02.01.2011 –Susana Martín
El Ayuntamiento de Laudio tiene ya vía libre para conseguir atender la ansiada demanda vecinal de alejar las antenas de telefonía móvil -especialmente la ubicada a escasos metros de distancia de las viviendas de Arraño- de entornos cercanos a zonas residenciales.
El periodo de exposición pública de la normativa municipal, aprobada con carácter inicial hace dos meses y que regula la implantación y funcionamiento de las instalaciones radioeléctricas pertenecientes a las redes de telecomunicaciones, se ha cerrado “sin que se haya presentado ninguna alegación, por lo que podemos proceder ya sin problemas a su aprobación definitiva”, confirma el alcalde de la localidad, Jon Karla Menoio.
Una vez formalizado este trámite “se podrá comenzar con el proceso que desemboque en el traslado de la torre más conflictiva que tenemos instalada en el término municipal, que es la situada en Arraño”, avanzó.
Esta posibilidad es uno de los aspectos más importantes que se encuentran contemplados en la nueva ordenanza municipal, un documento que se fundamenta en las recomendaciones y conclusiones del estudio previo que el ejecutivo laudioarra encargó a un equipo de expertos de la Universidad del País Vasco.
El informe se sustenta sobre las premisas básicas de buscar ubicaciones alternativas para los equipamientos ya implantados en el municipio, garantizando una cobertura correcta en materia de telefonía móvil desde localizaciones alejadas a núcleos habitados.
Ubicaciones propuestas En concreto, respecto al mástil de Larraño, la normativa redactada por el Ayuntamiento de Laudio recoge la propuesta del informe de los especialistas en la materia de retranquear su emplazamiento 200 metros más arriba -hacia la cima del monte- y reducir el tamaño de la torre hasta los 12,5 metros, diez metros por debajo de su altura actual.
El documento también recoge la posibilidad de trasladar las instalaciones de telefonía móvil de la calle San Martín -en pleno barrio de Latiorro- a las dependencias ya existentes en San Bartolomé, pero su desaparición se considera casi imposible porque está situada en terreno privado y tiene todos los permisos legales.
La nueva ordenanza municipal también prevé la retirada de la instalación implantada en el pabellón Arza y el mantenimiento de los de Oleta, Katuja y Morteru.
Para que estas actuaciones sean posible, primero hay que proceder a la aprobación definitiva de la normativa. Y de entre todo el paquete de medidas recomendadas la prioridad está clara: retranquear la antena de Arraño para garantizar la tranquilidad, seguridad y, por tanto, una mayor calidad de vida a los residentes en este barrio de la localidad.
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